El Alzheimer sigue siendo una de las enfermedades neurológicas más desafiantes del siglo XXI. Millones de personas viven con esta condición que deteriora progresivamente la memoria, el pensamiento y la autonomía. Frente a esta realidad, los científicos continúan buscando nuevas estrategias para frenarla. En los últimos años, una de las líneas de investigación más prometedoras consiste en reutilizar medicamentos ya existentes. Esta estrategia, conocida como reposicionamiento de fármacos, permite estudiar si medicamentos aprobados para otras enfermedades pueden tener beneficios inesperados en el cerebro…