Está en casi todas las cocinas del mundo, ya sea en la forma de diminutos granos o como parte de condimentos básicos de algunas regiones (la salsa de soja, por ejemplo, puede tener entre 14%–18% de sal). Químicamente, es cloruro de sodio. Está formado por iones, átomos cargados, de sodio y cloro. ¿Qué pasa cuando uno de esos pequeños cristales toca nuestra lengua?…